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Wednesday, June 2, 2010

Biografía de Manuel Belgrano

Manuel Belgrano (1770 - 1820) fue un abogado y militar argentino, héroe de la independencia de las Provincias Unidas del Río de La Plata y creador de la bandera argentina. Nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770, siendo el cuarto hijo del comerciante italiano Domingo Belgrano y Peri y de la criolla Doña Josefa Casero, quien había nacido en Santiago del Estero. Su nombre completo era Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano.

Cursó sus primeros estudios en el Colegio de San Carlos, Buenos Aires, donde aprendió latín, filosofía, y lógica, graduándose en 1786. Luego fue enviado a España para estudiar abogacía en la Universidad de Salamanca, donde tuvo acceso a libros del Iluminismo francés, leyendo autores como Montesquieu, Rousseau y Filangieri. Belgrano también estudió economía, derecho político, y lenguas vivas como Inglés y Francés, idiomas que hablaba fluidamente.

El 2 de junio de 1794, tras su retorno de España, el joven y brillante abogado Manuel Belgrano fue nombrado Secretario "Perpetuo" del Consulado de Comercio de Buenos Aires, ejerciendo ese cargo hasta poco antes de la Revolución de Mayo de 1810. En dicho cargo se ocupaba de la administración de justicia en pleitos mercantiles y fomentar la agricultura, la industria y el comercio. Ayudó a la publicación del primer periódico de Buenos Aires, el Telégrafo Mercantil, dirigido por Francisco Cabello y Mesa, y en el que colaboró junta a Manuel José de Lavardén.

Belgrano no solamente fue un destacado representante de la población criolla de Buenos Aires, sino que también era uno de los impulsores de su emancipación de España. Para ello en un principio promovió las aspiraciones de Carlota Joaquina en la región, aunque sin éxito. Junto a otros patriotas impulsó la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, lo cual produjo la Revolución de Mayo de 1810, siendo vocal de la Primera Junta que dirigió el gobierno desde entonces.

La Junta de Gobierno lo nombró jefe del Ejército del Norte y encabezó la Expedición al Paraguay, sentando las bases de la declaración de independencia paraguaya de 1811. En 1812 creó la bandera de Argentina, a la que enarboló por primera vez en la ciudad de Rosario el 27 de febrero de 1812. También dirigió el éxodo jujeño en agosto de 1812, tras lo cual se impuso a los españoles en las batallas de Tucumán, del 24 de septiembre de 1812, y de Salta, el 20 de febrero de 1813.

Luego de las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, Manuel Belgrano entregó el mando del Ejército del Norte al General San Martín en enero de 1814 en el encuentro de la Posta de Yatasto, provincia de Salta. Entre 1814 y 1815 viajó, con riesgo para su vida, tanto por estar enfermo como por ser considerado un súbdito rebelde, a Europa para negociar el reconocimiento de la independencia ante las potencias del Viejo Mundo, aunque sin obtener resultados.

Entre marzo y julio de 1816, Belgrano formó parte del Congreso de Tucumán y propuso la idea de establecer una monarquía constitucional dirigida por un noble Inca, pero no logró apoyo. En agosto de 1816 se hizo cargo nuevamente del Ejército del Norte; pero no pudo organizar una cuarta expedición al Alto Perú, como era su sueño. Sólo alcanzó a enviar al teniente coronel La Madrid en una campaña menor, en marzo de 1817, hasta las cercanías de Tarija.

Manuel Belgrano pasó dos años acantonado en la rústica fortaleza de La Ciudadela de Tucumán, sin recursos para seguir la guerra, y tratando de contrarrestar los posibles contraataques de los españoles y realistas. En 1819, pidió licencia por enfermedad y delegó el mando en su segundo, Francisco Fernández de la Cruz. Llegó a Buenos Aires en plena "anarquía del año veinte", ya seriamente enfermo de hidropesía. Esta misma enfermedad lo llevó a la muerte, el 20 de junio de 1820, en momentos en que arreciaba la crisis política en la Capital; ese día es recordado como Día de los tres gobernadores. En el lecho de muerte fue examinado por un médico que lo atendió en su casa, al no poder pagarle por sus servicios, pues en ese momento estaba sumido en la pobreza, quiso darle un reloj como pago, ante la negativa del galeno a cobrarle, Belgrano tomó su mano y puso el reloj dentro de ella, agradeciéndole por sus servicios.

El 4 de septiembre de 1902, una comisión designada por el presidente de la Nación, Julio Argentino Roca, procedió a exhumar los restos para trasladarlos a la urna que sería depositada en el monumento que se inauguraría en octubre de ese año en el mismo atrio de Santo Domingo. Dicho monumento se construyó por suscripción popular.